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Software para centros de pilates y clases dirigidas

Clases con aforo, reserva de plaza, lista de espera automática y bonos que se descuentan al pasar lista — con la historia clínica, el RGPD y la facturación VeriFactu que un centro sanitario necesita y una app de reservas no tiene.

Hoy · 2 salas LMXJV
09:00
Pilates máquina · Sala 1Marta Ferrer · 55 min
5/6plazas
10:30
Suelo pélvico · Sala 2Nuria Gil · grupo reducido
6/6completa
18:00
Espalda sana · Sala 1Marta Ferrer · bono de 10
7/10plazas

El alumno reserva su plaza; tú dejas de contestar mensajes

En un centro de clases, el trabajo invisible no son las sesiones: son los mensajes. «¿Queda sitio el jueves a las siete?», «cámbiame del martes al miércoles», «¿cuántas me quedan?». Con las plazas a la vista, esa conversación deja de existir.

Plazas, no huecos

Cada clase con su aforo. Cuando se llena, se ve llena: nadie reserva de más ni acaba de pie en una sala de seis.

Lista de espera automática

Si alguien cancela, la plaza se ofrece sola y por orden. Las bajas llegan a las siete y media para la clase de las ocho, y ahí no llega nadie a mano.

Recordatorio antes de la clase

La mayoría de las faltas son un despiste. Un aviso a tiempo lo convierte en una cancelación con margen, que es una plaza recuperable.

Estudio Vitalia Miércoles 4
09:00Pilates máquina
Marta F.
1 libre
10:30Suelo pélvico
Nuria G.
Completa
18:00Espalda sana
Marta F.
3 libres
2 en espera · entran solas si alguien cancela

Los bonos se descuentan solos, y caducan avisando

Casi nadie paga clase a clase: se venden bonos, y a partir de ahí el centro deja de manejar dinero para manejar saldos. Que ese saldo lo lleve el software y no una libreta es la diferencia entre cuadrar la caja y discutirla.

Saldo siempre al día

El alumno ve cuántas clases le quedan sin preguntar, y tú dejas de resolverlo en el mostrador.

Caducidad con aviso

El bono vence cuando tú decidas, y el sistema avisa antes para que se use. Ni pasivo eterno ni discusión el día que vence.

Válido donde tú digas

Un bono de suelo pélvico no se gasta en máquina si no quieres: cada bono con las clases en las que sirve.

Bono · Pilates máquinaElena Vidal · 10 clases
7 usadas · 3 disponibles Activo
Caduca en 32 días · aviso automático a los 15
La clase se descuenta al pasar lista, no al reservar.

Pasar lista es el momento en que cuadran las cuentas

Parece un trámite y es el punto de control de todo. En treinta segundos, desde la tablet de la sala, quedan resueltas cuatro cosas: quién vino, a quién se le descuenta sesión, quién faltó sin avisar y qué plaza queda libre.

Un toque por alumno

Sin abrir la ficha de cada uno ni apuntar nada aparte.

La falta sin aviso, según tu regla

Se descuenta o se perdona, con la ventana de cancelación que hayas fijado. Lo decides una vez, no clase a clase.

La plaza liberada, ofrecida

Lo que deja libre una baja de última hora vuelve al circuito en vez de quedarse vacío.

Pilates máquina · 09:00Sala 1 · Marta Ferrer
5/6
EVElena VidalBono 10 · quedan 3
RSRubén SalasBono 10 · quedan 6
CMClara MataNo avisó · sesión descontada
JTJorge TeránAvisado por WhatsApp · 08:12En espera
4 bonos actualizados · 1 plaza ofrecida

Qué franjas llenan y cuáles llevan meses a media sala

Un estudio no se dirige por facturación, se dirige por ocupación. Con la parrilla en el software, el horario del trimestre siguiente se decide con datos y no con la sensación de que el martes por la tarde «va flojo».

Ocupación por franja y por sala

Qué horas llenan, cuáles no y desde cuándo. Casi siempre sorprende.

Tasa de ausencia

Si sube, o la regla de cancelación no se aplica o los recordatorios no llegan.

Bonos por caducar

Ingresos ya cobrados con servicio pendiente, y la lista de a quién avisar esta semana.

Ocupación media +12% vs. mayo
78%junio · 42 clases
9h
10h
12h
17h
18h
19h
La franja de 12:00 no llena desde marzo. Mueve la clase o abre lista de espera.
La diferencia

Lo que una app de reservas no puede darte

Si en tu sala se hace pilates terapéutico, suelo pélvico o readaptación después de una lesión, hay valoración, contraindicaciones y evolución. Eso es historia clínica, y arrastra obligaciones que un gestor de reservas no cubre.

Historia clínica, no ficha de socio

Valoración inicial, contraindicaciones y evolución de cada persona, con el mismo expediente en la clase y en la sesión individual.

Datos de salud con registro de accesos

Consentimientos firmados, trazabilidad de quién abre cada historia y copias de seguridad, como exige el RGPD en un centro sanitario.

Bonos y clases facturados en regla

VeriFactu o TicketBai según el territorio, con la misma numeración y los mismos cierres que el resto de la actividad del centro.

Grupo e individual en la misma agenda

La clase del martes y la sesión de fisioterapia del jueves, con el mismo alumno y, si quieres, el mismo bono.

Preguntas frecuentes

Sí, siempre que gestione clases con aforo y no solo citas individuales. Lo que hace falta es que una misma franja admita varias plazas, que haya lista de espera y que el bono se descuente al pasar lista. Y si en el centro se hace pilates terapéutico o suelo pélvico, un software sanitario aporta lo que una app de reservas no tiene: historia clínica, consentimientos y facturación legal.

Cada clase lleva su número máximo de plazas y el sistema lo hace cumplir: al llegar al tope se muestra completa y las solicitudes nuevas entran en lista de espera en vez de sobrepasar la sala. El aforo lo fijas tú por tipo de clase —los reformers que tengas, el criterio clínico en un grupo terapéutico— y puede ser distinto en cada una.

Sí, y es automática. Quien no encuentra plaza entra en espera, y en cuanto alguien cancela se le ofrece el sitio por orden, sin que nadie del equipo tenga que verlo y escribir. Es la función que más se nota: una plaza vacía en una clase de seis no cuesta una sexta parte del ingreso, cuesta el margen entero de esa hora.

Sí. Cada bono lleva su número de sesiones, las clases en las que es válido y su fecha de caducidad, y el sistema avisa antes de que venza para que dé tiempo a usarlo. El saldo se actualiza al marcar la asistencia, así que el alumno siempre ve cuántas clases le quedan.

Lo que tú hayas decidido, aplicado solo. Lo habitual es una ventana de cancelación: quien avisa con la antelación acordada recupera la sesión en su bono y quien no avisa la pierde. Lo importante es que la regla esté publicada y no se decida caso por caso, que es donde se va la energía y donde aparecen los agravios.

Depende de cómo cobre. Si trabaja con clases dirigidas, bonos y reserva de plaza —y más aún si tiene servicio de fisioterapia o nutrición—, encaja. Si su modelo es la cuota mensual domiciliada con acceso libre a sala, lo que necesita es un software de gimnasios con control de accesos y remesas bancarias: eso no lo hacemos, y preferimos decirlo antes que después.

El que entienda que tu unidad de trabajo es la plaza y no la cita. Antes de comparar precios, comprueba tres cosas: que cada clase tenga aforo propio, que la lista de espera cubra sola las cancelaciones y que el bono se descuente al pasar lista. Si además en tu sala se trata —suelo pélvico, readaptación—, añade una cuarta: historia clínica y facturación VeriFactu de verdad, no un campo de notas.

Las dos cosas, en la misma plataforma. Por el lado CRM están los alumnos, sus bonos, los recordatorios y la reserva online; por el lado ERP, la facturación legal, los gastos, el control horario del equipo y las estadísticas de ocupación. La diferencia es que aquí no hay que integrar dos programas para que la clase del martes acabe en una factura correcta.

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