Tutor y paciente, por separado
La historia clínica es del animal; los datos personales, el consentimiento y la factura, del tutor.
Ficha de cada animal ligada a su tutor, plan vacunal con recordatorios que salen solos, receta veterinaria y hospitalización — con la facturación VeriFactu o TicketBai y el RGPD que ya usa el resto de byclinics.
Es lo que rompe cualquier programa pensado para personas. Una familia trae tres animales, cada uno con su historia, su peso y sus alergias, pero con una sola ficha de contacto, un solo consentimiento y una sola factura.
Y un animal con más de un tutor, que pasa más de lo que parece: una pareja que comparte el perro, una protectora que lo da en adopción.
El peso con su curva, porque de él sale la dosis.
Alergias, un animal que muerde, «no usar bozal»: arriba y en coral al abrir la ficha, no escondidas en una nota.
Buena parte de las visitas del año son previsibles: vacunas, desparasitaciones, revisiones. Si el recordatorio sale a tiempo, esa cita se pide sola; si depende de que alguien repase una lista, se pierde.
Cachorro o adulto, gato de interior o de exterior: la próxima dosis se calcula al registrar la anterior.
Con margen y con enlace para pedir la cita, sin llamar a la clínica.
Lo que se anota en el pasaporte y lo que necesitas si el fabricante emite una alerta.
Recetar bien empieza por tener delante lo que importa: la especie, el último peso, el diagnóstico y las alergias. Si la prescripción sale de la propia historia, la dosis se calcula sola, el riesgo se ve antes de firmar y la receta queda guardada con todo lo demás.
Con el último peso registrado, no con el que recuerda el tutor.
Si lo que recetas choca con una alergia de la ficha, lo ves antes de firmar.
Al firmar te avisa de los que tienes que comunicar después en PresVet.
Quien entra en el turno de noche tiene que saber qué se ha dado, qué falta y qué no se puede dar. La hoja de tratamiento en pantalla es eso, y de paso lo que se administra acaba en la factura sin que nadie lo apunte.
Cada toma, quién la dio y a qué hora.
El cambio de turno se hace mirando una sola pantalla.
Días de ingreso y medicación, sin repasar a mano al dar el alta.
Adaptar un software de fisioterapia o de dental a una clínica veterinaria acaba en campos de notas donde debería haber especie, peso y tutor. Este módulo nace para lo contrario.
La historia clínica es del animal; los datos personales, el consentimiento y la factura, del tutor.
Con el peso, el diagnóstico y las alergias delante, y los antibióticos identificados al firmar.
Consulta, vacunas, tienda y peluquería con la misma numeración y los mismos cierres.
Consentimientos firmados, registro de accesos y copias de seguridad, como exige el RGPD.
Tutor y paciente, plan vacunal, receta y lo que conviene preguntar antes de migrar.
Leer más GestiónPor qué falla la gente, qué recordatorios funcionan y cómo se escribe una regla de cancelación.
Leer más NormativaQué fecha te toca, quién se queda fuera y qué conviene tener hecho antes.
Leer másCinco cosas que un programa para clínicas humanas no trae: una ficha por animal separada de la del tutor, el peso con su histórico —porque de él salen las dosis—, protocolos vacunales por especie con recordatorios automáticos, la receta hecha desde la historia del animal y una facturación legal, VeriFactu o TicketBai, que recoja en la misma caja la consulta, la tienda y la peluquería.
Sí. La ficha de contacto, el consentimiento y la factura son del tutor, y cada animal tiene su propia historia colgando de ella. Funciona también al revés: un animal puede tener más de un tutor, y si cambia de manos, la historia sigue con el animal sin llevarse los datos personales del anterior.
Sí. Al registrar una dosis, el sistema calcula la siguiente según el protocolo de esa especie y esa edad, y avisa al tutor por WhatsApp o SMS con margen y con un enlace para pedir la cita. Cada vacuna queda registrada con su lote y su caducidad, que es lo que se anota en el pasaporte.
No. La receta se hace en byclinics, desde la historia del animal, con la dosis calculada por peso y el cruce con sus alergias, y al firmar un antibiótico te avisa de que hay que comunicarlo. La comunicación en sí se hace en PresVet. Preferimos decirlo aquí que descubrirlo en la demo.
Sí. Cada ingreso tiene su hoja de tratamiento con la pauta por horas: qué se ha dado, quién y cuándo, y qué queda pendiente, marcado para el cambio de turno. Al dar el alta, los días de ingreso y la medicación administrada pasan a la factura sin repasarlos a mano.
Sí. La ficha, el peso y los protocolos se definen por especie, así que un loro, un hurón o una cabra tienen sus propios datos y su propio calendario, y la agenda distingue la consulta de exóticos de la de pequeños animales.
Sí, y en los planes anuales la migración va incluida: nuestro equipo trae tutores, animales e historiales desde tu software actual. Conviene que venga también el plan vacunal con las fechas de las próximas dosis: si se pierde, se pierden los recordatorios del año siguiente.
Sí. La agenda, las fichas de tutores y animales y la caja con facturación legal sirven igual; la parte clínica —historia, receta, hospitalización— simplemente no se usa. Y si un día se incorpora un veterinario, ya está en el mismo programa.
Tutores, animales y plan vacunal funcionando en 14 días de prueba. Sin tarjeta y sin permanencia.