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TicketBai y VeriFactu a la vez: el grupo con sedes en varias comunidades

Una sede en Bilbao factura con TicketBai y otra en Madrid con VeriFactu. Qué determina el sistema de cada una, cómo se organizan las series y qué tiene que hacer el software sin que nadie elija a mano.

Equipo byclinics Software, web y SEO para clínicas 6 min de lectura

Una clínica en Bilbao factura con TicketBai. Una clínica en Madrid, con VeriFactu. ¿Y un grupo que tiene centros en los dos sitios? Esa pregunta, que parece de detalle, decide qué software puedes usar y cómo tienes que organizar la facturación de todo el grupo.

La respuesta corta: sí, se puede convivir con los dos sistemas, pero no depende de dónde esté cada consulta. Depende de quién emite cada factura. Vamos por partes.

Lo que determina el sistema no es la sede: es la sociedad

El error más común al montar un grupo es pensar que cada centro «pertenece» al sistema de su provincia. No funciona así. TicketBai y VeriFactu se aplican al obligado tributario —la sociedad o el profesional que emite la factura—, no al edificio donde se pasa consulta.

De ahí salen dos escenarios muy distintos:

  • Una sola sociedad para todo el grupo. El régimen de esa sociedad manda sobre todas sus facturas, aunque atienda en varios territorios. Un grupo con domicilio fiscal en Bizkaia y una sede en Madrid puede acabar emitiendo todas sus facturas por TicketBai.
  • Una sociedad por territorio (o por centro). Cada una cumple con lo suyo: la vasca con TicketBai —Bizkaia, Gipuzkoa o Álava, cada Diputación con su normativa— y la de territorio común con VeriFactu.
La estructura societaria del grupo decide el sistema de facturación. No al revés.

Por eso esta conversación empieza en la asesoría y no en el departamento de informática: la normativa foral tiene reglas propias sobre domicilio fiscal y volumen de operaciones, y en grupos con centros repartidos conviene revisarlo caso por caso antes de tocar nada.

Qué significa «convivir con los dos» en la práctica

Cuando el grupo tiene sociedades en ambos regímenes, el software deja de tener un único modo de facturar. Tiene que saber, para cada factura:

  • Qué sociedad emite y, por tanto, qué sistema aplica.
  • Qué serie usar, sin mezclarla con las del resto del grupo.
  • Qué generar: el fichero y el QR de TicketBai con la Diputación que corresponda, o la huella encadenada y el QR de VeriFactu.
  • Dónde declararlo, porque el envío no va al mismo sitio.

Todo eso tiene que pasar solo. Si el recepcionista de un centro tiene que elegir a mano el sistema al cobrar, el error es cuestión de tiempo — y en facturación verificable un error no se corrige borrando la factura.

Series por sede sin romper la numeración

Aunque no haya dos regímenes de por medio, un grupo necesita series de facturación separadas por centro: es lo que permite cerrar caja por sede, cuadrar contabilidad por centro de coste y auditar sin desenredar un ovillo.

Dos reglas que ahorran disgustos: la numeración de cada serie es correlativa y sin huecos, y el prefijo de la serie no se cambia a mitad de ejercicio. Si abres una sede en marzo, empieza serie nueva; no la intercales en una que ya está corriendo.

Lo que tiene que hacer el software, sin que se lo pidas
  • Asignar sistema y serie según la sociedad que emite.
  • Generar el fichero, la huella y el QR al emitir, no después.
  • Aplicar la exención sanitaria o el IVA que toque a cada servicio.
  • Dejar rastro de todo: quién emitió, cuándo y desde qué centro.

El profesional que pasa consulta en dos sedes

Es la duda que más se repite y la que peor llevan los programas genéricos. Un traumatólogo que atiende lunes en un centro y jueves en otro no cambia de régimen fiscal al cruzar la puerta: factura quien tiene el contrato con el paciente.

Si es el grupo el que factura, se aplica el sistema de la sociedad titular de ese centro. Si el profesional factura por su cuenta y el grupo solo le alquila el espacio, hay dos facturaciones distintas —la suya al paciente y la del grupo a él— y cada una sigue su camino. Merece la pena dejarlo escrito antes de configurar el software, porque rehacerlo después implica anular facturas ya declaradas.

Exención sanitaria e IVA en un grupo mixto

Cuanto más grande es el grupo, más probable es que conviva la asistencia sanitaria exenta con servicios que no lo están: estética, informes para terceros, venta de productos o alquiler de gabinetes. Cada línea de factura puede llevar un tratamiento distinto, y esa decisión no puede quedar en manos de quien cobra en mostrador.

Lo razonable es que el catálogo de servicios del software ya traiga el tratamiento fiscal asociado a cada uno, igual en las tres sedes, y que el cambio se haga en un solo sitio cuando la asesoría lo revise.

Cómo lo resolvemos en byclinics

Nuestro software de gestión está preparado para VeriFactu en territorio común y para TicketBai en las tres Diputaciones Forales, y admite varias sociedades y varias series dentro del mismo grupo, cada una con su sistema. La factura se genera automáticamente al cerrar la visita, con la exención o el IVA que corresponda al servicio.

Si estás montando o reordenando un grupo, el resto de decisiones —agenda, ficha compartida, permisos, informes— están en la guía de software para clínicas con varias sedes.

Preguntas frecuentes

Sí, cuando el grupo tiene sociedades sujetas a normativa foral y otras a territorio común. Cada sociedad emite con el sistema que le corresponde, con sus propias series, dentro del mismo software. Lo que no es correcto es elegir el sistema centro por centro sin mirar quién emite la factura.

El sistema que corresponda a esa sociedad según su domicilio fiscal y su volumen de operaciones, para todas sus facturas, con independencia de en qué sede se preste el servicio. Es exactamente el punto que hay que confirmar con la asesoría antes de configurar nada, porque la normativa foral tiene reglas propias.

No es obligatorio en todos los casos, pero es muy recomendable: permite cerrar caja por centro, imputar ingresos por centro de coste y auditar sin cruzar numeraciones. Eso sí, cada serie debe ser correlativa y no cambiar de criterio a mitad de ejercicio.

No. Son dos cosas distintas: la exención afecta al impuesto que se repercute, no a la obligación de emitir facturas trazables e inalterables con un software preparado. Un grupo sanitario exento sigue necesitando TicketBai o VeriFactu.

Lo primero es decidir con la asesoría si va bajo la sociedad existente o bajo una nueva, porque de ahí sale el sistema de facturación. Después, en el software: dar de alta el centro, su serie propia y el tratamiento fiscal de su catálogo de servicios. Hacerlo en ese orden evita anulaciones.

¿Facturas desde varias sedes o varias sociedades?

Te enseñamos cómo queda configurado tu grupo en byclinics, con TicketBai y VeriFactu donde toca y series independientes por centro.

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Nota: este artículo es divulgativo y no sustituye al asesoramiento fiscal. Los calendarios y obligaciones de VeriFactu y de cada Diputación Foral varían según el territorio y el tipo de obligado; confirma tu caso concreto con tu asesoría.